ILULISSAT

 

Ilulissat is the Greenlandic word for Icebergs and in none other part of the planet the effects of global warming are as visible as in this place. In recent years the glacier Sermeq Kujalleq, situated next to this town, has withdrawn significantly moving at a speed of about 40 meters every 24 hours.  When the glacier calves produces 46 cubic kilometers of ice annually and if melted, this amount could cover the annual consumption of water in the United States.

 

Even with these facts, its inhabitants remain somewhat indifferent to the effects considering that this place has been mapped as one of the few winners of climate change.  The high temperatures that threaten to melt the polar ice caps are allowing the extraction of natural resources, considered strategic in a number of sectors. Climate change could make possible the dream of changing from a primitive economy based on the Inuit tradition to a state of the art economy, by implementing licenses allowing big enterprises exploit its grounds of abundant natural resources, giving way to a new generation of Eskimos hopeful of what the change might bring them.

 

With my images, I pretend to engage with that which will disappear, so these can be proof of what has been gone.  To make a photograph is to see something before it disappears.  This series is a visual testimony of the frail and changing scenery, together with the effects that the extreme phenomenon meteorological has on it.  At the same time it is an illustration from cyclical accounts, of a lesson that seems not be learned.  My photographs will be vestiges from the residues of a capitalist system that devour whatever they encounter of no use.

 

 

ILULISSAT

 

Ilulissat es la palabra groenlandesa para Icebergs y en ningún otro lugar del planeta como ahí, son tan visibles los efectos del calentamiento global. En años recientes el glaciar Sermeq Kujalleq localizado al lado de éste poblado  se ha retraído significativamente, se mueve a una velocidad de alrededor de 40 metros cada 24 horas. Cuando el glaciar se desgaja produce anualmente 46 kilómetros cúbicos de hielo, si derretimos esta cantidad resulta que se podría cubrir el consumo anual de agua de Estados Unidos.

 

Aún con lo anterior, los habitantes permanecen un tanto indiferentes a los efectos ya que éste lugar se dibuja como uno de los pocos ganadores del cambio climático. Las altas temperaturas que amenazan con derretir los casquetes polares están permitiendo también la extracción de recursos naturales considerados estratégicos en varios sectores. El cambio climático podría hacer posible el sueño de pasar de una economía primitiva basada en la tradición inuit a una economía puntera a base de expedir licencias que permitan a las grandes empresas explotar una tierra de abundantes recursos naturales y  la cual está dando paso a una nueva generación de esquimales  esperanzados en lo que el cambio les traerá.

 

Con mis imágenes pretendo fijar aquello que desaparecerá para que éstas sean prueba de lo que ya no estará. Hacer una fotografía es ver algo antes de que desaparezca. Esta serie es un testimonio visual del frágil y cambiante paisaje y de los efectos que los fenómenos meteorológicos extremos tienen en él. También es el esbozo de una historia cíclica, de una lección que parece no aprenderse. Mis fotografías serán vestigios de los desechos de un sistema capitalista que devora todo lo que no le es útil.